“Señor, usted…”

A su lado, Xu Zhongliang se apresuró a decir, “Esta persona es el líder de nuestro Templo del Guerrero, el Líder del Templo Qiu Yonghao.

Long Haochen estampó el suelo con su pie izquierdo, colocando su puño derecho en su pecho, “Capitán del 64to Escuadrón Caza Demonios de grado comandante Long Haochen saludo, Líder del Templo.”

Después de observarlo por bastante tiempo, Qiu Yonghao dijo, “Eres el hijo del viejo camarada Xingyu, ¿verdad? Como esperé de un joven héroe. Realmente no pensé que la espada divina del Comandante Ye en realidad te escogiera como su maestro. ¿Puedes dejarme ver el Aria de la Diosa de la Luz del Ancestro Ye?” Él verdaderamente se sentía muy impaciente.

“Bien.” Long Haochen levantó su mano derecha una vez más, y cuando esa brillante luz dorada apareció en frente de todos los líderes del Templo del Guerrero, tenían miradas tontas, especialmente, aquellas viejas potencias del Templo del Guerrero. Todos tenían lágrimas en frente de esta visión. Entre ellos, el más afectado era el Líder del Templo del Guerrero, Qiu Yonghao.

“Jefe, jefe, ¡finalmente puedo ver a tu espada divina una vez más! Finalmente la he visto reaparecer a la luz. Jefe, ¿por qué es que en ese momento no escuchaste mi disuasión, te volviste el héroe de los humanos y el héroe del Templo del Guerrero. No sabes que perdí a este buen hermano mayor en ese tiempo.”

Qiu Yonghao corrió hacia adelante, firmemente agarrando el Aria de la Diosa de la Luz. Incluso perdió su voz debido al llanto amargo.

Todas las potencias del Templo del Guerrero repitieron las mismas acciones como antes una vez más, dándole un saludo de guerrero a la espada divina en las manos de Long Haochen.

Sintiendo su tristeza y melancolía, los ojos de Long Haochen gradualmente se volvieron rojos en pesar.

Lo más asombroso era que el Aria de la Diosa de la Luz en sus manos pareció entender las palabras de Qiu Yonghao y en realidad emitió un sonido. Pareciendo como si esta espada divina estuviera también de luto con dolor.

Después de un largo tiempo, Qiu Yonghao se recuperó de su tristeza, y limpió sus lágrimas en su cara. Este anciano de cabello plateado miró a Long Haochen con ojos rojos, “Chico, ¿viniste específicamente para regresar la espada del comandante Ye? Quiero agradecerte en nombre del Templo del Guerrero.”

Long Haochen ligeramente asintió, “Líder del Templo, estaba a punto de abordar este asunto. La espada divina reapareció, y es verdaderamente de demasiada gran importancia para el Templo del Guerrero. En consecuencia, aunque gané el reconocimiento de la espada divina como su propietario, quiero buscar la aprobación de ustedes y todos los señores del Templo del Guerrero para usarla como mi arma. Le prometo a usted y a todos los presentes aquí que no dejaré a esta espada divina del Ancestro Ye recoger polvo en mis manos.”

Qiu Yonghao parecía lento. Aunque se sintió extremadamente emocionado, todavía se mantenía él mismo de insistir en el asunto. Lo que pensaba era que Long Haochen estaba regresando la espada divina, pero no se veía listo para entregarla. Esto significaba que realmente tenía la intención de tomar posesión del Aria de la Diosa de la Luz. Long Haochen también no pareció resignado ya que mostró su actitud categórica hacia la espada divina, como su verdadero propietario.

“¡Long Haochen! Entonces, ¿por qué viniste hoy?” Qiu Yonghao preguntó calmadamente.

Long Haochen replicó con un tono respetuoso, “Hoy, vine por tres cosas. La más importante es que necesito que usted y el Templo del Guerrero acepten que, aunque no puedo dejar la espada aquí, deseo dejar que la intención de espada del Ancestro Ye permanezca en el Templo del Guerrero, debido a que esto es algo que debería pertenecer a su Templo del Guerrero.”

Qiu Yonghao estaba asombrado, “¿Para dejar la intención de espada del Comandante Ye? ¿Cómo piensas hacer esto?” Él se sintió más y más curioso acerca de este joven. Por supuesto, su más profundo deseo era ver el Aria de la Diosa de la Luz permanecer aquí. Solo era que claramente entendía la posición de Long Haochen para el Templo del Caballero. Han Qian designó a este chico como el único sucesor del Templo del Caballero, que significaba que sería el futuro Líder del Templo del Caballero. Forzarlo a dejar la espada divina no era, en consecuencia, una cosa buena. Por no hablar del resto, ese viejo no era fácil[1] de manejar.

Long Haochen miró la escultura de Ye Wushang, diciéndole en voz grave, “Maestro del Salón, si estás de acuerdo, deseo dejarla en esta escultura, así que cada potencia del Templo del Guerrero podrá verla, y quizás conseguir algo de iluminación de ella. Esta es la única cosa que puedo hacer por el Templo del Guerrero.”

Si Long Haochen hubiera dicho estas palabras inmediatamente cuando lo vio, Qiu Yonghao definitivamente no habría visto a este joven en una buena luz. Esto era demasiado difícil de creer. En aquellos años, entre tantas potencias del Templo del Guerrero, ninguno logró sacar la intención de espada del Comandante Ye. ¿Pero qué pasaba con este joven? Qiu Yonghao no sabía la edad exacta de Long Haochen, pero suponía que no tenía incluso veinte años de edad.

Pero justo antes, la intención de espada liberada de la mano derecha de Long Haochen había asombrado a Qiu Yonghao enormemente. Estaba completamente seguro que incluso el Comandante Ye no habría mostrado semejante logro en manejo de la espada a esta edad. Este chico era como se esperaba un Genio entre genios.

Después de reflexionar ligeramente, Qiu Yonghao lentamente se giró, mirando a los altos manos, e inquiriéndoles a ellos, “¿Qué opinan?”

Un anciano que parecía aproximadamente de la misma edad que Qiu Yonghao replicó en un tono grave, “No es apropiado. La escultura del Comandante Ye ya ha estado de pie intocable por cien años. ¿Cómo podría ser cambiada tan ligeramente? Esto no es algo que se puede decidir. En caso de que la escultura se rompa, seremos incapaces de explicar eso a los miles y miles de guerreros del Templo.”

Xu Zhongliang dijo a continuación, “Líder, líder auxiliar, creo que deberíamos dejarlo intentarlo. Long Haochen logró exitosamente despertar la espada divina del Comandante Ye, y esto ya prueba la confianza de la espada divina colocó en él. Solo puede posiblemente haber conseguir algo de entendimiento perteneciente a la intención de espada del Comandante Ye. Si…”

“No se hará.” El anciano llamado como un líder auxiliar por él lo interrumpió con un grito categórico, “¿Qué pasa si falla? ¿Podríamos soportar la perdida? Antes de hacer algo, tienes que considerar las consecuencias primero. Entonces, solo si la peor posibilidad puede ser manejada puedes actuar.”

Indudablemente, este anciano podría ser considerado como una persona bastante conservativa.

A continuación, las potencias del Templo del Guerrero expresaron sus puntos de vistas, aunque la abrumadora mayoría no estaba dispuesta a dejarle a Long Haochen alterar la escultura de Ye Wushang sin más discusión.

Por supuesto, el problema no era que ellos no querían que la intención del Comandante Ye reapareciera, sino que Long Haochen era realmente demasiado joven. A sus ojos, el sucesor del Comandante Ye era todavía un mero niño. ¿Cómo podrían posiblemente estar tranquilos cuando lo dejaban manejar una tarea tan importante?

Viendo a todos discutir, Long Haochen secretamente suspiró, y le dijo a Qiu Yonghao, “Líder del Templo, ¿qué le parece esto? No actuaré directamente en la escultura, sino que, en su lugar, puede traerme una gran piedra, donde trataré de dejar la intención de espada del Comandante Ye. Sin embargo, solo puedo hacer esto hoy, debido a que inmediatamente dejare la Alianza para dirigirme a las fronteras del territorio demonio para llevar una misión.”

No tenía más opción sino hacerlo así. Long Haochen vino aquí con la meta original de conseguir la aprobación del Templo del Guerrero para dejarle tener el Aria de la Diosa de la Luz, mientras informaba al Templo del Guerrero. Después de todo, si no le daba una justificación al Templo del por qué la espada divina permaneció en sus manos por un largo tiempo, estaría destinado a ser mucho más complicado para él dejar su intención de espada en el Templo del Guerrero, por el bien de probar su propia calificación para controlar esta espada divina.

Qiu Yonghao asintió y replicó, “Desde que las cosas son como son, solo podemos hacerlo así. Sin embargo, Long Haochen, tengo un favor intrépido. Deberías saber que el Aria de la Diosa de la Luz es realmente una espada divina de alta importancia para mi Templo del Guerrero. Si es posible, todavía deseamos que la espada divina permanezca en el Templo del Guerrero. Puedes dar cualquier condición que quieras: mientras podamos, la satisfaremos en intercambio por la espada divina.”

Qiu Yonghao podía ver que, si no abordaba el tema directamente, Long Haochen definitivamente no dejaría a la espada divina aquí. Sin embargo, esto no era sorprendente. Cualquiera haría lo mismo, ¡desde que esta era después de todo una poderosa espada divina! Aunque Qiu Yonghao podía ver que la espada divina en manos de Long Haochen todavía tenía que completamente ganar su resplandor de aquellos años, esa era todavía una poderosa arma del nivel legendario. Sea quien sea el que poseyera este tipo de espada divina no sería convencido fácilmente de dejarla ir.

Dándole una mirada a Qiu Yonghao, Long Haochen negó con su cabeza, “Líder del Templo, no puedo. El Aria de la Diosa de la Luz me reconoció como su maestro y soy el único que puede usarla. Pienso que el Ancestro Ye no esperaría ver a su espada divina enterrada en una oscura habitación. La dejaré correr libremente en el territorio demonio y asesinaré a poderosos enemigos para dejarle beber hasta llenarse la sangre de los demonios. Le permitiré a esta espada dejar su verdadero resplandor reaparecer y entonces reconstruir su alma de espada. En consecuencia, solo puedo declinar su pedido.”

Qiu Yonghao declaró profundamente, “¿Qué pasaría si la intercambiara por un arma del nivel épico? ¡También del elemento luz!”

Long Haochen fue sacudido profundamente por dentro. Obviamente sabía el significado que una pieza de equipamiento de nivel épico sostenía. De hecho, las potencias poseyendo una pieza de equipamiento nivel épico en palabras podían ser descritos todos como bendecidos con un incomparable privilegio. La razón por la que el Templo del Caballero podía permanecer como la cabeza de los Seis Grandes Templo por largo tiempo era debido a que tenían herramientas divinas tales como los Tronos Divinos. Pero el Templo del Guerrero en realidad incluso no tenía una herramienta divina, y armas en el nivel épico ya serían las más poderosas armas que podían sacar. De acuerdo al conocimiento de Long Haochen, el Templo del Guerrero tenía un total de menos de cinco piezas de equipamiento épico. Sin duda, cualquier pieza de equipamiento en el nivel épico causaría que su fuerza subiera a grandes pasos. La tentación era indudablemente grande.

Sin embargo, Long Haochen todavía sacudió su cabeza, “Disculpa, Líder del Templo. Para mí, esta espada divina es incluso más importante que una herramienta divina. Cuando la uso en batalla, puedo sentir el esplendor del Ancestro Ye de aquellos tiempos. No importa si es para incrementar mi fuerza o un impulso de mi voluntad, es demasiado preciosa para mí. Y como justo dije antes, mientras sostenga esta espada divina, definitivamente dejaré salir su gloria de aquellos años reaparecer.”

“Joven hombre, eres demasiado arrogante.” El anciano que fue llamada como un maestro auxiliar dio un paso hacia adelante y llegó al lado de Qiu Yonghao, dejando que una presión masiva envolviera a Long Haochen.

“Las personas presentes eran todas potencias del Templo del Guerrero, y aunque realmente no podrían actuar contra Long Haochen, darle algo de presión todavía era posible.

En frente de tanta presión, la cara de Long Haochen todavía permaneció serena. Manteniéndose perfectamente recto, declarando respetuosamente, “Señor, no soy arrogante. Solo estoy diciendo la verdad. De otro modo, no estaría apareciendo en el Templo del Guerrero tan descaradamente. Si simplemente hubiera usado el Aria de la Diosa de la Luz para pelear contra los demonios, temo que el Templo del Guerrero tendría dificultades para identificarme en absoluto como el propietario de esta espada divina. Hoy, fue enteramente por pura sinceridad que vine.”

[1] Se refiere al abuelo Han Yu, el actual Líder del Templo del Caballero y un Caballero Divino con un Trono Divino.

Anuncios